2. Usar demasiado jabón
Muchas personas creen que mientras más jabón usen, más limpias quedarán. Pero eso no es cierto.
No todo el cuerpo necesita productos fuertes todos los días. Las zonas que realmente requieren una limpieza más profunda suelen ser:
- Axilas
- Pies
- Zona íntima
- Pliegues del cuerpo
En otras partes, el agua o una pequeña cantidad de jabón suave suele ser suficiente.
El exceso de jabón altera el equilibrio natural de bacterias buenas que protegen la piel. Esto puede provocar:
- Mal olor
- Resequedad crónica
- Sensibilidad
- Irritaciones
- Infecciones
Menos producto, mejor resultado
Usar más espuma no significa estar más limpio. A veces, la limpieza excesiva termina debilitando la barrera natural de la piel.
