Posibles síntomas de un aneurisma no roto
Aunque muchos aneurismas no rotos no causan síntomas, los de mayor tamaño pueden comprimir nervios o tejido cerebral. Entre las posibles señales de alerta se incluyen dolor encima o detrás de un ojo, pupila dilatada, visión doble, cambios en la visión, entumecimiento en un lado de la cara o convulsiones. La Clínica Mayo enumera estos síntomas como posibles cuando un aneurisma no roto afecta a estructuras cercanas.
Estos síntomas también pueden ser causados por otras afecciones, por lo que no significan automáticamente que alguien tenga un aneurisma. Sin embargo, no se deben ignorar los síntomas neurológicos repentinos o inusuales, especialmente si son nuevos, intensos o empeoran.
Cuando los síntomas se convierten en una emergencia
La situación más peligrosa es la rotura de un aneurisma. Un dolor de cabeza repentino e intenso es una de las señales de alerta más importantes. Algunas personas lo describen como el peor dolor de cabeza que jamás hayan experimentado. Otros síntomas de emergencia pueden incluir náuseas, vómitos, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz, confusión, cambios en la visión, convulsiones, debilidad o pérdida del conocimiento. La Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares advierte que un dolor de cabeza repentino e intenso puede indicar la rotura de un aneurisma y requiere atención médica inmediata.
Los síntomas similares a los de un derrame cerebral también deben tratarse con urgencia. Los CDC recomiendan llamar a los servicios de emergencia de inmediato si se presenta entumecimiento o debilidad repentinos, confusión, dificultad para hablar, problemas de visión, dificultad para caminar, mareos, pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza intenso y repentino sin causa aparente.
