El olor que algunas personas perciben antes de la muerte: qué dice la ciencia y por qué ocurre

También influyen los cambios en la  circulación sanguínea , frecuentes en pacientes con enfermedades graves o en estados de gran debilidad. Cuando el flujo de sangre hacia la piel y las extremidades se reduce, se producen variaciones en la  temperatura , la  humedad  y la  química cutánea . Estas condiciones pueden favorecer la aparición de olores más intensos, sobre todo si la persona permanece en  reposo prolongado  o con movilidad muy limitada.

Otro factor relevante es la disminución del  apetito  y de la  ingesta de líquidos , algo común en las fases finales de muchas enfermedades. La  deshidratación  y el ayuno modifican la manera en que el cuerpo obtiene energía, lo que puede generar  compuestos volátiles  perceptibles en el aliento o en el entorno. Estos olores no representan un peligro para quienes acompañan al paciente, pero sí son una señal de un organismo que atraviesa una situación de  fragilidad extrema .

La  percepción humana  también juega un papel clave. En contextos de  estrés emocionalduelo anticipado  o preocupación constante, los sentidos suelen estar más alertas. El cerebro, ante situaciones significativas, puede  intensificar estímulos  o asociarlos a momentos críticos. Así, un olor que en otro contexto pasaría desapercibido puede adquirir un significado especial cuando se vive una situación de despedida o incertidumbre.

En distintas culturas, este fenómeno ha sido interpretado desde miradas  simbólicas  o  espirituales . No obstante, desde una perspectiva informativa y científica, es importante separar las creencias personales de los  hechos comprobables . Hasta el momento, no existe evidencia sólida que confirme la presencia de un olor específico capaz de anunciar de forma directa la muerte de una persona en un momento determinado. Lo que sí se observa son  procesos graduales  vinculados al deterioro físico.