Estos 5 síntomas podrían indicar un ataque isquémico transitorio (AIT) en adultos mayores.

¿Quiénes corren mayor riesgo?

Varios factores aumentan la probabilidad de sufrir un AIT (Ataque Isquémico Transitorio).

Edad

El riesgo aumenta significativamente después de los 55 años.

Hipertensión

La hipertensión es uno de los factores de riesgo más importantes para sufrir un accidente cerebrovascular.

Diabetes

Los trastornos del azúcar en la sangre pueden dañar los vasos sanguíneos con el tiempo.

Colesterol alto

La acumulación de colesterol puede estrechar las arterias.

De fumar

Fumar aumenta la formación de coágulos y el daño vascular.

Cardiopatía

Ciertas afecciones cardíacas aumentan el riesgo de coágulos sanguíneos.

Obesidad

El exceso de peso corporal está asociado con un mayor riesgo cardiovascular.

¿Qué ocurre después de un AIT?

Tras un AIT (ataque isquémico transitorio), los profesionales sanitarios suelen investigar la causa subyacente.

Las posibles evaluaciones incluyen:

Análisis de sangre

Para evaluar los factores de riesgo y el estado de salud general.

Imágenes cerebrales

Tales como tomografías computarizadas o resonancias magnéticas.

Evaluación de la arteria carótida

Para identificar estrechamientos en las arterias que irrigan el cerebro.

Pruebas cardíacas

Para detectar ritmos cardíacos anormales o problemas estructurales.

Por qué es importante el tratamiento precoz

Un AIT ofrece la oportunidad de reducir el riesgo de sufrir un ictus en el futuro.

Dependiendo de la causa, el tratamiento puede incluir:

  • Control de la presión arterial
  • Control del colesterol
  • Control de la diabetes
  • Modificaciones en el estilo de vida
  • Medicamentos anticoagulantes

La intervención temprana puede reducir significativamente la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular grave.