¿Quiénes corren mayor riesgo?
Varios factores aumentan la probabilidad de sufrir un AIT (Ataque Isquémico Transitorio).
Edad
El riesgo aumenta significativamente después de los 55 años.
Hipertensión
La hipertensión es uno de los factores de riesgo más importantes para sufrir un accidente cerebrovascular.
Diabetes
Los trastornos del azúcar en la sangre pueden dañar los vasos sanguíneos con el tiempo.
Colesterol alto
La acumulación de colesterol puede estrechar las arterias.
De fumar
Fumar aumenta la formación de coágulos y el daño vascular.
Cardiopatía
Ciertas afecciones cardíacas aumentan el riesgo de coágulos sanguíneos.
Obesidad
El exceso de peso corporal está asociado con un mayor riesgo cardiovascular.
¿Qué ocurre después de un AIT?
Tras un AIT (ataque isquémico transitorio), los profesionales sanitarios suelen investigar la causa subyacente.
Las posibles evaluaciones incluyen:
Análisis de sangre
Para evaluar los factores de riesgo y el estado de salud general.
Imágenes cerebrales
Tales como tomografías computarizadas o resonancias magnéticas.
Evaluación de la arteria carótida
Para identificar estrechamientos en las arterias que irrigan el cerebro.
Pruebas cardíacas
Para detectar ritmos cardíacos anormales o problemas estructurales.
Por qué es importante el tratamiento precoz
Un AIT ofrece la oportunidad de reducir el riesgo de sufrir un ictus en el futuro.
Dependiendo de la causa, el tratamiento puede incluir:
- Control de la presión arterial
- Control del colesterol
- Control de la diabetes
- Modificaciones en el estilo de vida
- Medicamentos anticoagulantes
La intervención temprana puede reducir significativamente la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular grave.
