Si notas estrías en tus uñas, esto podría indicar que estás sufriendo de esto.

El hipotiroidismo, o tiroides hipoactiva, se produce cuando la tiroides no produce suficiente hormona. Esto puede ralentizar muchos procesos corporales. Las personas con hipotiroidismo pueden notar piel seca, fatiga, aumento de peso, sensación de frío, estreñimiento, caída del cabello y debilidad muscular.

Las uñas también pueden resecarse, volverse quebradizas, crecer lentamente o partirse con mayor facilidad. Algunas personas pueden notar la formación de estrías en las uñas o sentir que se les rompen con más facilidad que antes.

4. Cambios en las uñas relacionados con el hipertiroidismo

El hipertiroidismo, o tiroides hiperactiva, se produce cuando la tiroides produce demasiada hormona. Esto puede causar síntomas como taquicardia, ansiedad, sudoración, pérdida de peso, problemas para dormir y temblores en las manos.

En algunos casos, las uñas pueden volverse más delgadas, débiles o separarse ligeramente del lecho ungueal. Esto no le sucede a todo el mundo, pero los cambios en las uñas pueden aparecer junto con otros síntomas.

5. ¿Las estrías en las uñas siempre indican una enfermedad de la tiroides?

No. Las estrías en las uñas no significan automáticamente que tengas un problema de tiroides. Las estrías verticales, que van desde la base de la uña hasta la punta, suelen hacerse más visibles con la edad. También pueden ser causadas por la deshidratación, el lavado frecuente de manos, traumatismos en las uñas, productos de limpieza agresivos o el desgaste diario normal.

Pueden aparecer estrías horizontales tras una enfermedad, estrés, lesión o un periodo en el que se interrumpió el crecimiento normal del cuerpo. Dado que existen muchas causas posibles, los cambios en las uñas deben considerarse un indicio, no un diagnóstico.

6. Cuándo los cambios en las uñas pueden ser más preocupantes

Puede ser conveniente revisar las uñas si aparecen junto con otros síntomas, como cansancio constante, aumento o pérdida de peso inexplicables, sensación inusual de frío o calor, piel seca, adelgazamiento del cabello, estreñimiento, ansiedad, taquicardia o cambios en los ciclos menstruales.

Si los problemas en las uñas son repentinos, persistentes o empeoran, lo mejor es consultar con un profesional de la salud.