Mi exmarido multimillonario pensaba que todavía me arrepentía de haberlo perdido... hasta que tres niños saltaron de un Bentley gritando: "¡Mamá!".

Tal vez Alejandro no se había limitado a ignorar la verdad.

Quizás alguien se lo había robado.

Elena finalmente admitió que, después del divorcio, Valeria había ido a casa de Alejandro tres veces.

Alejandro miró fijamente a Valeria.

“¿Viniste a buscarme?”

—Sí —dijo—. Tres veces.

“Me dijeron que no querías verme.”

“Me dijeron que usted les había ordenado que no me dejaran entrar.”

Alejandro se volvió hacia su madre.

“¿Dónde están las cartas?”

Elena no dijo nada.

"¿Dónde están?"

Finalmente, confesó.

“Los destruí.”

Valeria sintió que algo dentro de ella se derrumbaba.

—¿El sobre? —preguntó Alejandro.

"Sí."

“¿Las ecografías?”

Elena bajó la mirada. “Sí.”

Alejandro se cubrió el rostro con ambas manos.

“Me robaste cinco años.”

“Estaba intentando salvarte.”

—No —dijo en voz baja—. Estabas intentando controlarme.