Despertarse en medio de la noche con un dolor terrible por un calambre muscular es una situación más habitual de lo que muchos imaginan.
Este es un dolor que aparece de forma repentina, el músculo especialmente de la pantorrilla se tensa sin aviso. Durante años, a este problema se le ha dado una recomendación popular, se trata de comer una banana antes de dormir.
Sin embargo, cada vez más especialistas de la salud coinciden que este no siempre es la solución para esta condición y que, en muchos casos, puede incluso ser contraproducente.
La asociación entre la banana y los calambres se debe principalmente a su alto contenido de potasio, un mineral esencial para la contracción y relajación muscular, no obstante, los calambres nocturnos no aparecen únicamente debido a una falta de potasio. El cuerpo humano es más complejo y responde a múltiples factores que influyen directamente en la aparición de estas molestias durante la noche.
